“Necesitamos menos fronteras, no más”

La lucha catalana en realidad tiene más que ver con eliminar fronteras que con ponerlas. En cambio, la brutal represión estatal contra el movimiento soberanista tiene el objetivo de mantener las fronteras españolas actuales, con Catalunya dentro de ellas.

El internacionalismo siempre ha sido fuerte en Catalunya, al menos desde el auge del sindicalismo hace más de un siglo. Después de las protestas de Seattle, a principios de la década de 2000, Catalunya fue un referente del movimiento por la justicia global, mal llamado “antiglobalización”. En 2003, Catalunya protagonizó uno de los grandes movimientos contra la guerra ilegal en Irak, impulsada entre otros por el gobierno de José María Aznar.

Hoy, el deseo de romper con el Estado español es impulsado, entre otras cosas, por el intento de abrir las fronteras a la gente refugiada que el gobierno español se ha negado a acoger, incumpliendo así el derecho internacional, los mínimos de humanidad y también sus propios compromisos.

Son los defensores del status quo los que promueven las fronteras entre las personas. Y lo hacen con argumentos hipócritas. Parece que la única frontera que les molesta es la de una futura república catalana; ni se les pasa por la cabeza retirar las vallas de alambre de las fronteras actuales del Estado español, ni mucho menos eliminar estas fronteras del todo.

FAQs  
 

Esta entrada también está disponible en: English Français Català

Facebook